Me encanta llegar a casa y echar de menos Ourense.

viernes 9 de septiembre de 2011

Como a la luz del sol

Recuerdo aquellas conversaciones improvisadas sobre mis altos y bajos, sobre quienes intentaron volverme loca. Tengo tan presente cómo me escuchaba cuando no éramos nada... Siempre he sentido predilección por aquellos que saben escuchar, por los que hablan bajito, los que esconden cosas pero más tarde se vuelven transparentes, a los que cuesta llegar... Pero yo ya sé lo tozuda que soy y los cuernos que me he roto hasta hoy por golpes. Yo siempre me atrevo a intentarlo. A conseguirlo.

La nostalgia, a veces, es un poco injusta con la actualidad. Le echo de menos escuchándome; sin embargo, ahora lo hace más que nunca. Este año mi Septiembre, aquel odiado desde hace unos cuantos años, no ha sido malo aún empezando a nueve de Agosto. Llevo un mes aquí, un jodido mes ya, ¿y sabéis qué? No solamente puedo decir que ha sido bonita la vuelta a esta ciudad, sino que he conseguido lo que quería y con una sonrisa en la cara treinta días.

Me gustan las personas justas, e intentaré serlo sin despreciar lo que he encontrado. Seguridad. Confianza. Ánimos. Paciencia. Y risas, muchas risas. Entre otras. Y eso es valioso oro. Quería contároslo. Quería decir que a todo el mundo se le presenta una ocasión en la vida en la podría decir: te necesito conmigo.