Tantas emociones aquí no caben,
mañana uno nuevo si el
corazón fuera desechable.

jueves 24 de diciembre de 2009

Feliz noche.


miércoles 23 de diciembre de 2009

No hace daño quien quiere, sino quien puede.

Para mí deja mucho que desear por parte de un amigo no pedir respeto hacia otro. Es más, no es pedirlo... es exigirlo. Así entiendo la vida y así siempre lo hice yo. Necesito que hagan lo mismo conmigo: es algo que pido de mis amigos y ya está, sin más, ¡al igual que otra persona puede pedir confianza y sinceridad! Pues yo, aparte de eso y alguna pequeña cosa más, lo veo como un imprescindible. Me forma parte de la definición.
 
No hace daño quien quiere, sino quien puede y aquí está más que demostrado. No me hace daño él por más que lo intente porque si algo he aprendido este año en Ourense es que las cosas sólo duelen cuando de verdad importan.
Pudo pasar de todo en un momento dado y siguió durmiendo en mi cama y yo continué besando sus mentiras. Era tan poco importante que me dio exactamente igual. Son cosas fáciles de perdonar: no saben de dolor todavía, son jóvenes e inexpertas.

 
Jamás me importó tan poco lo que diga una persona como esta vez, quizás porque nunca le llegué a conocer bien (
parto de la estúpida base de que todas las personas en el fondo son buenas, incluso yo) y nunca llegó a importarme. Paso, no tengo tiempo que perder con tonterías, aunque felicito su perseverancia. Tengo otra filosofía de vida y el tiempo libre lo dedico en mis amigos, no en mis enemigos.

  
No puede hacer daño porque carece de importancia, así que no lo hace. Tú sí que puedes. Y mucho. Porque tu importancia es enorme.

lunes 21 de diciembre de 2009

Hice viajes a la Luna sin tener naves.

Di pasos de astronauta por cada uno de sus lunares,
el perfume en las sábanas delataba tu presencia,
hoy en la cama, sólo se huele a ausencia.


Casi quinientos kilómetros en dos días, cien gramos de risas, cincuenta gotas de lluvia, siete vasos de palabras y una pizca de confianza.

viernes 18 de diciembre de 2009

Sus 16 días


¡Son una monada! Y quien diga lo contrario miente.
*_*

jueves 17 de diciembre de 2009

Rompiendo promesas


Prometí tomarme en serio cada una de las convocatorias porque ya bastante me había fallado a mí misma... ¡y ya me saltado la primera! Juré que nunca más derramaría una lágrima por la distancia y hubo un día que convertí mi habitación en un inmenso océano y mi cama en un barco a la deriva. Firmé ser fiel a mis principios y les puse los cuernos a dos el mismo día, sin dudarlo ni un instante. Sellé con un beso cuatro locuras y de tres estoy muy orgullosa, la cuarta me sirvió para despedir a la primera. Escribí que aquella sería la última vez que perdonaba y ya he cerrado los ojos a cosas más putas. Dudé de mí, pero jamás de ellos, y me traicionaron. Perdoné... Y olvidé. Algo que nunca quise hacer. Gané paciencia, tanta que ahora a veces me odio por tenerla. Aprendí a querer a una ciudad y a echar de menos con una sonrisa en la cara, esta semana me maldije por hacerlo. No fallo a las promesas, sólo rompo las que me hago a mí misma.


domingo 13 de diciembre de 2009

Falta poquito

A las 16:15 estaba en el Tamuxe. A las 20:46 hubiese cogido un tren sin dudarlo. Me encanta llegar a casa y echar de menos Ourense.



 Falta poquito para cogerlo bien y no querer soltarlo nunca.

jueves 10 de diciembre de 2009

Fidelidad felina

Los gatos se piran por los tejados a buscar comida siempre que no se queden satisfechos en casa.

Iris. Era mi incondicional.

Estos animales se caracterizan por ser muy independientes y capaces de buscarse la vida para hacerse con alimento. Odian estar encerrados y no están dispuestos a querer a cualquiera como presumen saber hacer los perros: un amor incondicional. Por eso, el cariño que un gato puede proporcionar a su amo tiene gran valor y esa entrega sólo sucede cuando él le proporciona un tejado, abrigo y, sobre todo, comida. Como los seres humanos.

miércoles 9 de diciembre de 2009

Recuerdos egoístas para aplicar al presente

Dedícate a alcanzar sueños que no haya alcanzado nadie todavía.

martes 8 de diciembre de 2009

Última semana

Me piro a Ourense por última vez este año (al menos esa es mi intención). Cogeré el último tren del 2009, volveré a casa en coche y para quedarme durante cuatro semanas enteras. Será por eso que esta vez sí tengo ganas de irme.

Y éstos cuando regrese serán unos completos desconocidos. Cambian a la velocidad de la luz. Ayer eran rosados, hoy tienen una pigmentación oscura en el dorso y ya un poquito de pelo. A ver cómo me los encuentro la semana que viene. Miedito.

lunes 7 de diciembre de 2009

Silencio, se rueda

Después de más de mil días esto pedía a gritos un cambio. No entiendo de cine, ni tan siquiera puedo decir que sea un mundo que me guste, pero no digo que no a una tableta de chocolate, una manta y a una película en días grises. Tampoco niego una acompañada de palomitas y amigos en una noche lluviosa de viernes.

Aunque hayan sido muchas las noches con lluvia y demasiados los días de color gris, mi cultura cinematográfica es casi nula. Sólo puedo comentaros una película y he tenido que verla 8279 días para poder presumir de ello y cada vez que quiero contaros algo nuevo tengo que rebobinar.

Bienvenidos a una vida en pleno rodaje.



domingo 6 de diciembre de 2009

Tres años después

Comencé con ganas un seis de diciembre, cerrando el pasado y añorando y recuperando el gallego que había abandonado. Me expliqué a mí misma que no debería dejar las cosas en mi cajón azul, que tanto las buenas como las malas había que sacarlas fuera para que no me hiciesen daño ni tampoco me ahogasen de alegría: los excesos no son buenos.

Sabía que tarde o temprano acabaría lo que ese día estaba empezando, como siempre. Y lo sé. Pero aún no se terminó. Quizás haya dejado el gallego atrás una vez más y cada vez tenga menos tiempo para dedicarle pero esto sigue en pie y eso es lo importante: sigo dejando aquí todo lo que me apetece cuando me apetece, sabiendo que hay gilipollas que me leen para cotillear sobre mi vida (dicen odiarme –como yo a tanta gente- y no pueden vivir sin mí) y teniendo en cuenta que personas que no me conocen saben demasiado de mí. Han pasado tres años, (¡que se dice pronto!) y sigo teniendo axóuxeres, aunque en breve los cambiaré por fotogramas, y sobre todo ganas de repartirlos.

Gracias a todos: a los que cotillean y después critican, a los que les gusta lo que ven, a mis amigos que leen y luego todavía me escuchan y sobre todo, a todos aquellos que se molestan en dar su opinión. Todos los que tenemos un blog público es porque queremos que nos lean y nos gusta saberlo, porque si eso no fuese así guardaríamos las cosas en el disco duro. Sin más.

MiniGinkgos

¡Ya he visto a las crías y son super enanas! Aún así no me explico cómo estaban dentro de la madre, porque no se le notaba nada y es pequeñísima. Me hace gracia, no tienen pelo (obvio) y los ojos siguen cerrados pero en cambio ya se le ven los dientes y los bigotes :)



Con apenas un día de vida.



Y hoy, con casi cuatro.

jueves 3 de diciembre de 2009

Ginkgo y la novia




Ese día, allá por el seis de Noviembre, comenzó la aventura. Me había pasado la tarde entera intentando que fuesen amigos, pero no hubo éxito, ella se empeñaba en ladrarle como si fuese un perro rabioso. Fue misión imposible meterlos a los dos en la misma jaula, la puñetera ratona no estaba por la labor, ¡tenía pocas ganas de fiesta! Primer intento: negativo.

A la noche, de la mano de Jorge (literal) compartieron el mismo espacio durante unas horas, siempre bajo nuestra vigilancia. Hubo quien propuso ponerles música para ambientar (Zaira y Joe Cocker con You can leave your hat on) e incluso les apagamos las luces para que fuese más romántico. Pero ni así. ¡Cada uno a su bola! El segundo intento también fracasó pese a los ánimos de Aarón e Iliana.


A la mañana siguiente volví a intentarlo, estuve todo el día viendo para ellos, vigilando que la bruja no le sacase un ojo a Ginkgo y, sobre todo, convenciéndolos de que podían pasarlo muy bien, ¡ja! Pasaban bastante de mí pero oye, con paciencia conseguí que se pusieran ojitos y se echasen de menos cada vez que me iba de la habitación y les ponía distancia por medio (oohhh, ¡comenzaba a surgir el amor! ¡se echaban de menos!). Llegó el domingo y yo tenía que regresar a Ourense y, obviamente, mis padres no estaban dispuestos a vigilar a dos animales, así que otra vez sesión de terapia para ratones: "Chicos, tenéis que portaros bien. Os dejo solos toda la semana pero el viernes cuando llegue quiero veros a los dos vivitos y coleando. Más os vale." El fin de semana llegó y lo primero que hice fue ver si habían cumplido su parte de la promesa. ¡Sí! Seguían vivos. ¡¡El tercer intento había sido un éxito!!


Ella se había vuelto dócil (¡lo que es capaz de hacernos un hombre (digamos un ratón)! y hasta le gustaba estar en mi mano: mimos, caricias, tranquilidad... ¡todo lo había conseguido Ginkgo en una semana! (que conste que también me llevé algún mordisco, ¡tampoco os creáis que fue magia! La ratita seguía teniendo su mala ostia). Cuando los separé ella lloraba de forma desesperada y se volvía completamente loca buscándole en su jaula. Pobrecita. Como aún me quedaban un par de días en casa y me daban pena (sé que lo que es una despedida), les dejé disfrutar de su último fin de semana juntos. Eso sí, antes de coger de nuevo el tren cada uno se quedó en su casita, por si acaso :)


Pasaron los días, exactamente 27 desde el día que se conocieron y, pese a que ella vuelve a ser arisca y no hay ni Dios que se acerque a su jaula sin que reciba un grito, tengo que daros una buena noticia: ¡esta madrugada los dos ratones han sido padres!

Todavía estoy en Ou y no los he visto, pero según mi madre son cuatro criaturas rosas que se parecen a pájaros (?) con unos bultitos negros que vienen siendo los ojos. ¡Seguro que son feísimos!



miércoles 2 de diciembre de 2009

¡Estamos en la Universidad!

Asunto: No se usa lápiz para realizar las actividades
De: Mª Encarnación González Rufino
Fecha: Mié, 2 de Diciembre de 2009, 10:57



Hola a todos,
no se corrige lo que pongáis a lápiz en las actividades de semáforos y monitores que estais entregando.


Salu2,


--


Mª Encarnación González Rufino
Sistemas Operativos (106 - E.S. de Enxeñería Informática)



Y sí, señores, todavía hay gente que hace exámenes a lápiz y/o que entrega actividades realizadas con el mismo utensilio a estas alturas de sus vidas. No me alerta, la verdad. Sin embargo, sí que me llama la atención entrar en una clase en la cual se imparte una asignatura de 2º o 3º de carrera y encontrarme con individuos del género masculino haciéndose coletas en su pelo y saltando de un lado para otro mientras se sacan fotos. También los hay que pretenden que les dicten los apuntes e incluso algunos que piensan que están en la cafetería. Y oye, que yo no soy de lo más calladito del mundo, pero si no quiero atender o no me interesa la clase cojo un puto folio y un bolígrafo y le cuento al de al lado lo que hice anoche, ¡procuro no joderle la vida al resto! Mil situaciones hacen difícil que me crea dónde estoy, podría describir una cada día. Es cierto eso que dicen de que las generaciones se echaron a perder a partir de los noventa (con excepciones para ambas partes). A veces me siento a años luz, mis dos patitos y yo nos sentimos viejos.

No hemos crecido. Como bien dijo Nanny esta mañana: estamos en la Universidad. ¡Sorprendente, eh! Bienvenidos.

martes 1 de diciembre de 2009

Más que sus fracasos les duele el éxito ajeno.




La cremallera sería el invento del siglo si se aplicara a las bocas.


Xhelazz




lunes 30 de noviembre de 2009

Adiós Noviembre

Incluso en la forma de reír se le notaba el cambio. Ahora sí que parecía que era feliz, lo era. No mataba el tiempo mientras esperaba a que sucediese un algo, disfrutaba de aquellos minutos que le separaban de su meta. Se había cansado de limitarse a existir, en este momento disfrutaba de la sensación de estar viva. La clave estaba en dejar atrás el mes de Noviembre. Se sentía como a las puertas de la primavera, en pleno marzo. Sólo pensaba en abrir las ventanas para dejar entrar los rayos del sol y las puertas para echar a patadas a los días oscuros. Sin embargo, con Diciembre saludando no era posible en la práctica mas si en su cabeza, en la teoría. Tenía ganas de salir a pasear, de saludar a la gente con la cabeza alta, de escuchar verdades y, sobre todo, de no derrumbarse ante ellas. Le apetecían ositos de gominola.




miércoles 25 de noviembre de 2009

Perdona pero...


¡...QUIERO ESTE LIBRO YA!

Aunque por mucho que exija un ya, no me queda más remedio que esperar al mes de Enero para saber de verdad qué esconde esta portada :)

Por si alguien quiere ir saboreando la sinopsis, aquí está:

Alex y Niki, más enamoradísimos que nunca, hace nada que volvieron de la Isla Azul donde vivieron días inolvidables.

Niki se reencuentra con sus amigas del alma, crecidas y llenas de nuevos quehaceres. Pero pronto las Olas tendrán que afrontar grandes cambios que pondrán a prueba su amistad.

Alex vuelve a la vida de siempre, oficina, futbito y los viejos amigos. Pero ellos, Flavio, Enrico y Pietro, como maridos serenos y seguros, afrontan tales dificultades de pareja que terminan por destruir sus matrimonios.

Y entonces, todas estas personas, hombres y mujeres de diferentes edades, cada uno a su modo, se encuentran reflexionando sobre el amor.

¿Pero el amor existe? ¿Es verdadera la crisis del 7º año? ¿Tiene razón quién dice que un amor no dura más de 3 años? Y luego esa pregunta, la más difícil:


¿Un amor puede durar para siempre? Alex, romántico, soñador, decide arriesgarse. Le da una bonita sorpresa a Niki proponiéndole matrimonio. Porque amar quiere decir tener el coraje de soñar, buscar nuestra felicidad y una vez encontrada, no soltarla jamás.

Pero para la boda se necesita estar de acuerdo en la elección de la iglesia, de los bancos, del numero de los invitados... y tal vez las dos familias piensan de manera completamente diferente. Pero sobre todo: ¿Estará lista Niki para dar un paso tan importante?

Por si no bastase, lleva a la oficina de Alex una espléndida modelo que trabajará con él en su nueva campaña publicitaria y se enamorará de él. Niki, por otro lado, se encuentra estudiando en la universidad con un chico de su edad, con la misma pasión por el surf y, sobretodo, con una pasión todavía más grande por ella. Para soñar con el amor se necesita ser dos y ninguno de los dos debe tener miedo.

¿Cómo terminará? Sólo lo descubriremos viviendo...

(extraída de la edición italiana a través de la web FedeMocciaSpain.)

viernes 20 de noviembre de 2009

Más vale tarde que nunca.

Estaba acostumbrada a que la última imagen guardada fuese su cara. Cada vez que abría esas diminutas persianas eran sus ojos los que seguían clavados en ella, aquellos que recitaban un “hola” al mirarlos. Ella dormía tranquila porque sabía que jamás la dejaba sola. Cierto día, cuando su sueño cesó, se rompió la monotonía. Aquella pequeña no comprendía por qué faltaba parte del decorado de aquel escenario, no daba crédito a sus ojos, no podía ser cierto que se hubiese despertado de la siesta y su sombra no estuviese allí para sonreírle. No dudó. Se echó a correr descalza escaleras abajo. Cruzó la carretera sin pensárselo: a gritos, a llantos. La necesitaba. Y eso lo comprendí cuando tuve que decirle adiós. Lamentablemente, ante una tumba ya no tenían sentido muchas cosas… era tarde para cambiar. Tomaron su relevo. Y ahora aún estoy a tiempo. Hoy es siempre todavía. Lo más importante de este día no es el número de otoños que haya observado. La importancia reside en los frutos, en todo lo que ha conseguido gracias a esa lucha continua. Tengo la absoluta seguridad de que compartimos, aunque desde extremos opuestos, un mismo orgullo: nuestro Dios. Sólo por él debe de estar satisfecha con su vida, porque él es así de maravilloso principalmente por ella, por haberle enseñado a ser como es. Te toca ser feliz. Más todavía. Y esta vez estoy a tiempo :)   Feliz septuagésimo quinto cumpleaños.

domingo 15 de noviembre de 2009

Eterna cuenta atrás

Después de aquella primera semana allí ya se me escuchaba decir que lo mejor de aquellos siete días había sucedido en la vuelta a casa.

"Hoy cambio ambas por la de Orense, porque lo mejor de
mi primera semana en dicha ciudad ha sido la vuelta a casa."
14.09.07


Y hablaba de estaciones de tren. No sé por qué, dos años y dos meses después, todavía nadie entiende que se me ilumine la sonrisa cada vez que piso este lugar y se me nublen los ojos cuando tengo que decir adiós, domingo tras domingo.

Ha sido un fin de semana largo y corto a la vez: cinco días perfectos. He tenido tiempo para mis amigos, para mis padres y sobre todo para mí. He dado el beso de rigor al único que hoy en día se lo doy sin que me lo pida. He visto cómo volaba espuma, como si fuese un sueño, escapando de la tempestad. He comprobado como después, siempre después, llega la calma. He vuelto a ser niña (ni que en algún momento hubiese dejardo de serlo) a su lado, hemos aporreado el teclado y también dibujado un pez. ¡Y se ha enfadado cuando confundí a su perro con un coche! Maldita sea mi ignorancia. Le he robado gritos, risas y tortazos durante todos estos días: sí, se ha pasado todo el rato pululando por aquí. ¡Como si no tuviese padres! Lo último que he hecho ha sido exigir esos ositos de gominola, como el domingo pasado, pero se le han olvidado: estoy segura de que antes de dejarme en la estación me obligará a bajarme para que sacie mi antojo. Y sobre todo para cumplir mi capricho, como veintidós años atrás. Vela por esta sonrisa como si fuese lo más maravilloso que tiene sin saber que es él el causante mayor de ese dibujo azul.

Volvamos a contar los días.

sábado 14 de noviembre de 2009

Once minutos



Durante toda mi vida he entendido el amor como una especie de esclavitud consentida. Es mentira: la libertad sólo existe cuando él está presente. Aquel que se entrega totalmente, que se siente libre, ama al máximo. Y el que ama al máximo se siente libre.

Espero que este tiempo pase de prisa, para poder volver a la búsqueda de mí misma, bajo la forma de un hombre que me entienda, que no me haga sufrir. ¿Pero qué tonterías estoy diciendo? En el amor nadie puede machacar a nadie; cada uno de nosotros es responsable de lo que siente, y no podemos culpar al otro por eso.

Me sentí herida cuando perdí a los hombres de los que me enamoré. Hoy, estoy convencida de que nadie pierde a nadie, porque nadie posee a nadie. Esa es la verdadera experiencia de la libertad: tener lo más importante del mundo sin poseerlo.



Paulo Coelho. Once minutos.


Cuestionando eso que muchos desconocen pero aseguran estar viviendo. ¿Qué es? ¿Merece la pena ir en su búsqueda? ¿Es mejor cuando es él quien te encuentra a ti?

El amor en contadas ocasiones es amor. Por suerte, y sobre todo gracias a él, sé lo que es estar enamorada y también sé, por mera espectación o por ser narradora omnisciente de algún cuento para niños, lo que ni por asomo es suspirar por otra persona. Si algo me ha quedado claro es que el amor jamás implica posesión :)

Más allá del tiempo entre empezar y terminar, once minutos serían suficientes para que muchos se diesen cuenta de la gran diferencia entre estar enamorado y querer estarlo.